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EL antecedente concreto del acceso a la tierra, la necesidad
de plantear mayores avances diferentes ámbitos de la
gestión territorial determina que los raqaypampeños
generen procesos de reflexión y discutan los aspectos
que pueden ir perfeccionando para el control y la gestión
de su territorio. Estos desafíos se plasman a continuación.
"Sabemos
hacer crecer la gente pero no sabemos hacer crecer la tierra":
TCO, Dotación y asentamientos
La
cita se la debemos adon Luis Albarracín y expresa la
preocupación de los comunarios de la CRCUCIR. Esta
preocupación se puede resumir en algunos datos expuestos
a los largo de este estudio:
No hay tierra para las generaciones nuevas. Estas representan
el 44% (población con edad menor o igual a 16 años
) de la Central Regional Raqaypampa.
Actualmente el porcentaje de tierra cultivable, por familia,
es de 5.5 Has.
Hay una sobreutilización de la tierra cultivable. Esto
se debe a los pocos años de descanso (2 años,
como promedio, en las pampas, para sembrar la papa) que están
obligados a hacer por la fragmentación y parcelación
de las tierras.
En
consideración a estas constataciones, la organización
regional optó por la búsqueda de un título
como el TCO, pues ésta daba a Raqaypampa seguridad
jurídica sobre la tierra.
Por
otra parte, el informe de Necesidades Espaciales (VAI 2002)
y el trabajo de investigación de estos años
que se ha presentado aquí, han servido de argumento
para solictar dotación de nuevas tierras. Trámite
que tiene altos grados de complicación porque no hay
voluntad política desde los sectores de poder ligados
al Estado y no responde, obviamente, a sus intereses.
Hay
entre 15 y 48 millones de tierras disponibles que podrían
dotarse en el país (Orellana 2005) ; sin embargo, como
en otras demandas justas los pueblos indígenas y originarios,
pareciera que la dotación sólo será posible
mediante la presión social y organizada.
En
este marco, con respecto a la posibilidad de nuevos asentamientos
de población raqaypampeña, hay que señalar
que hubo ya una experiencia previa: la de Quri Mayu (Ayopaya).
Fueron 14 comunarios "mayores" a tantear el terreno;
lamentablemente no fué gente joven a la zona. Solo
uno de los 14 visitantes se quedó en el lugar. Las
dificultades que se evaluaron de esta experiencia se refieren
a:
a)
Lejanía y falta de caminos
b)
Necesidad de apoyo económico hasta que se empiece a
producir.
c)
Falta de atención médica.
d)
Desconocimiento de manejo de otro ecosistema y acceso a territorio
desconocido que requiere otras estrategias productivas.
A
partir de esta experiencia se ha pensado en la posibilidad
de asentamientos planificados pero en realidad no lo ven muy
conveniente (sobre todo la gente "mayor", sobre
los 40 años)
Los
comunarios dicen: "tendrían que ir los más
jóvenes".
Lo
que sí ha habido y hay son asentamientos familiares
y personales, no planificados orgánicamente. Estos
asentamientos familiares se dan el Chapare y en algunos casos
en Santa Cruz y Beni.
A
algunas familias les ha ido bien, a otras no tanto y han tenido
que regresar. Por una parter, la experiencia es interesante
porque los comunarios están aprendiendo a moverse entre
el nuevo nuevo lugar y la comunidad de origen. Por otra, también
trae problemas a la dirigencia que ahora tiene que lidiar
con una población "manejable" por no estar
en el lugar. Esto sin contar que, en ocasiones, es el mismo
dirigente el que se ausenta.
Otro
tema problemático que Raqaypampa tiene que enfrentar,
es el de la "degradación del suelo". Como
la tierra no crece, como dicen don Luís Albarracín,
es necesario oxigenarla dejándola descansar por lo
menos 5 años (sobre todo en el caso de la papa). Por
ahora no se están encontrando las estrategias para
articular adecuadamente la potencial presión poblacional
y el uso sostenible de los suelos.
(Extracto
del libro Raqaypampa,
Una experiencia de control territorial, crisis agrícola
y soberanía alimentaria. Pag 183 )
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